La verdadera
importancia en decir
 ¡Gracias! 

¿Por qué es importante agradecer?

Astrid Gambardella



 

Estamos siempre buscando mejorar nuestra vida de alguna manera, sea en las relaciones, en el trabajo, en la familia, con los amigos, o financieramente. Pero ¿ paramos para agradecer lo que ya tenemos? Agradecemos por nuestro trabajo o simplemente nos quejamos de él. Agradecemos por nuestra familia, o simplemente nos quejamos de ella.

Nuestro cerebro registra las informaciones en redes neuronal, en formas de pensar, sentir y comportarse. Estas redes neuronales son caminos formados por conexiones entre las neuronas. Cuanto más repite una forma de pensar, o un comportamiento, más aquellas redes neuronales se fortalecen. Ahora usted entenderá lo que sucede cuando usted se queja. Este hábito queda impregnado en sus neuronas y usted se vuelve cada vez más condicionado fisiológicamente a reclamar.

 

Cuando nos quejamos de algo, creamos la química del malestar y nos condicionamos a ella, fortaleciendo las redes neurales de la lamentación, creándose un círculo vicioso, que atraerá más de la misma situación.

 

Nuestro cuerpo va produciendo esas emociones y químicamente ellas van inundando el torrente sanguíneo de nuestro cuerpo. Como consecuencia hay un aumento de toxinas, radicales libres, elevación del estrés, tensiones en el cuerpo y baja en la inmunidad. A medio y largo plazo eso contribuye a generar enfermedades físicas, lo que llamamos enfermedades psicosomáticas.

 

La buena noticia es que podemos cambiar todo eso, saliendo del foco de la queja y encontrando razones para agradecer.

 

La gratitud tiene el poder de transformar su realidad. Cuando despertamos ese sentimiento, toda nuestra energía empieza a cambiar.

 

Entre los sentimientos más nobles que caracterizan a un ser maduro, la gratitud es uno de los más importantes. La persona que es agradecida es plena, feliz y próspera.

 

Agradecer crea la química del bienestar y el cuerpo comienza a producir las hormonas del placer. La endorfina, la serotonina, la dopamina y la ocitocina se consideran las "hormonas del placer", ya que interfieren en el cotidiano de nuestras vidas y están relacionadas con el bienestar general. Al entrar en el estado de la gratitud, las cosas negativas empiezan a disminuir y las cosas buenas comienzan a llegar a nosotros. Reconozca el valor de las cosas y de las personas y busque siempre el lado positivo en todo.

 

La gratitud te ayudará a alcanzar todo lo que quieras ser, tener o hacer, pero ella debe ser practicada diariamente. Si practicas sólo un poco, tu vida cambiará sólo un poco, pero si practicas mucho y todos los días, tu vida cambiará drásticamente.


 

Sigue un ejercicio poderoso de la gratitud



 

Durante 21 días seguidos repite estas afirmaciones positivas activando los puntos de la Acupuntura Emocional EFT.



 

En este momento abro mi mente para el estado de la gratitud.

No importa cuál sea la situación, siempre encuentro razones para agradecer.

Agradezco por el aire que respiro, los alimentos que yo como y la ropa que yo uso.

Agradezco por la alegría que tengo, por la belleza del paisaje y por las aves que vuelan en el cielo.

 

Agradezco por mis ojos, ojos que pueden ver el cielo, la tierra, el mar. Ojos que se iluminan con la belleza de la naturaleza.

Agradezco por mis oídos, porque ellos registran la sinfonía de la vida, la canción del viento y de la voz.

Agradezco por el canto de mi voz, la voz que ayuda, la voz que ampara, la voz que enseña, la voz que habla de amor.

Agradezco por mis manos, manos que hacen cariño, que trabajan y llevan al abrazo.

Agradezco a mis pies, pies que me siguen humildes y sin quejarse.

 

Agradezco por mi casa, mi rincón de paz y amor. Agradezco por mi habitación, mi palacio para descansar.

Gracias por tener gente que me encanta, mi familia y amigos.

Agradezco por mi vida, por haber nacido y por la oportunidad de crecer y ser un ser humano cada vez mejor.

A partir de ahora yo libero y disuelvo los pensamientos de queja y lamentación. Me perdono por haber quedado tanto tiempo atrapado en la negatividad.

 

A partir de ahora estoy decidido a encontrar razones para estar agradecido.

Yo permito que este estado de gratitud entre dentro de mi ser y se expanda por todo mi cuerpo y es en este estado de gratitud que decido vivir el día de hoy y siempre.